Estos desaparecidos, no son esos desaparecidos

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En el Patio de la delegación Centro Histórico, en el cuadro bajo el parasol, se instaló el escenario del Hay Festival de un lado, enfrente de este las sillas y atrás colocaron mesas, en las que había libros a la venta y al final se haría la firma de libros. Y alrededor la gente pasaba a las diferentes oficinas del Registro Civil o para realizar trámites, muchos se veían confundidos al encontrar un escenario con dos sillas, una mesa y un par de libreros, pero ellos siguieron su camino para hacer sus trámites, quizá escucharon la plática ente Rosa Beltrán y Felipe Restrepo Pombo, pero no se quedaron, su día ya estaba retrasado en la delegación.

Los que sí se quedaron a la plática fueron los admiradores de Felipe Restrepo Pombo, el director de Gatopardo, esa revista originaria de Colombia y que, como él, se mudó a México; es reportero, editor, director, columnista y profesor, y un día antes de su plática con Carmen Aristegui, habló sobre su primera novela, “Formas de evasión”, con la escritora mexicana Rosa Beltrán.

¿Y si decido irme?

¿Alguna vez has pensado en dejar todo e irte? Imagina poder liberarte, poder empezar tu vida en algún lugar del mundo diferente a donde estás, dejar todo lo que te hace daño y avanzar con tu vida, al final -como lo señaló Rosa Beltrán- solo tenemos una y deberíamos hacer lo máximo con ella.

Desaparecer. Pero desaparecer voluntariamente, hacer contigo lo que necesitas y evitar lo que no, eso es lo que decide hacer Víctor Umaña, protagonista de “Formas de evasión”, y ahora el narrador, quien no tiene identidad por decisión de Felipe, se entrevista con sus amigos, familiares, conocidos y documenta las razones de su desaparición, y no solo de él, de los que sabe que también decidieron desaparecer, casos reales y conocidos que intrigan a la sociedad.

El narrador, como Víctor Umaña, toma una decisión, armar el rompecabezas que representa la vida del protagonista y conocer las razones que lo mueven a empezar su vida en diferentes lugares cada vez que su pasado lo alcanza, porque no importa cuántas veces desaparezca, siempre seguirá siendo Víctor Umaña.

Rosa Beltrán quiso que quedará muy claro que la desaparición de Víctor Umaña es voluntaria, no como las que se escuchan hoy en día entre la gente, y en ocasiones en las noticias, no, esas desapariciones a voces son forzadas, o hechas por el crimen, pero de esas casi no se habla y no son parecidas a la de Víctor; él se va por voluntad propia, y entonces Rosa cuestiona a Felipe sobre si él quiere desaparecer. Aunque en el libró sí se mencionan desapariciones obligadas.

“A mí me da la impresión de que tú, en más de una ocasión, has tenido ganas de ir”.

“Sí, me pasa muy seguido, casi siempre me aburre la gente, pero sobre todo, me aburro a mí mismo”, confiesa él.

“¿Casi siempre te aburre la gente? Espero que no te estemos aburriendo”, dice ella.

Entonces se ríe la audiencia, y se espantan quienes iban pasando atrás del escenario a hacer sus trámites, porque si ya los veían raro desde que entraron, ahora los juzgan.

“Qué pasaría si alguien que se aburre tan seguido como mí mismo, se va, entonces es una evasión”

Después de la risa, Felipe pregunta “Qué pasaría si alguien que se aburre tan seguido como mí mismo, se va, entonces es una evasión”.

Ya en confianza

Felipe Restrepo explicó cómo nació “Formas de evasión”, desde que buscó historias literarias de casos parecidos, hasta los reales, de gente que ha decido desaparecer y después materializar lo que hicieron.

Fue entonces cuando compartió un poco sobre su proceso creativo e investigativo, desde que documentó los hechos y creo una carpeta titulada “desapariciones”, hasta que empezó a escribir y crear sus personajes, a los que entrevistó para entonces hacer a Víctor Umaña.

Lo que no se habla en la mesa, política

Al decirse respetuoso de Colombia y del amor que siente por el país, y ante la insistencia de Rosa, Felipe dijo tener una relación complicada con la tierra que lo vio nacer, “muchos sentimientos encontrados, rechazo”.

Esas razones lo trajeron a México hace 10 años, donde ha hecho una vida personal y profesional, y que, aunque sea extranjero, se siente parte del país.

Y al hablar de México, salió el tema de Peña Nieto y Trump, “por supuesto que me duele, aun siendo extranjero, me duele (…), lo siento, y siento tristeza por el país”.

“Por supuesto que me duele, aun siendo extranjero, me duele (…), lo siento, y siento tristeza por el país”

Después regresaron al tema de los desaparecidos, a los que les obligan, y surgió la pregunta de si Felipe ha entrevistado alguna vez a alguno de ellos, si tiene documentado algún caso, él dijo que no.

“Me considero un cronista bastante cobarde (…), pero admiro mucho a los periodistas que se van a los lugares más peligrosos, que arriesgan su vida para contar cómo ven el mundo y las cosas terribles que pasan”.

Felipe después habló sobre cómo escribió su novela, a la que, dijo, le dio un ritmo muy intenso, porque “constantemente el narrador te está hablando sobre lo que está pasando, sobre lo que está viendo, sobre lo que nos está mostrando”, así es como se crea un pacto con el texto, de ser honesto, porque el lector cree en lo que está leyendo, pero no en su novela.

“El narrador siempre te está engañando”, dijo Felipe, para que al final te cuestiones lo que acabas de leer.

“Quería reflexionar un poco, ¿qué es lo que leemos? ¿qué es la realidad?”.

“Quería reflexionar un poco, ¿qué es lo que leemos? ¿qué es la realidad?”

Y así regresó al principio de su plática, cuando dijo que la mejor forma de responder “¿quién es Víctor Umaña?”, es:

“Víctor Umaña es Víctor Umaña”.

Adoptada por Querétaro desde los 3 años. Amante del cine, los libros, la música, el teatro, la tecnología, la comida, los supehéroes y mucho más. Curiosa por naturaleza y visualmente débil con tristeza.

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