Un experimental acercamiento a Shakespeare y Cervantes

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Nell Leyshon, Valeria Luiselli y Marcos Giralt nos acercan a los mundos Shakesperiano y Cervantino fusionados en uno solo, con este experimento llamado “Lunatics, Lovers and Poets”, cada uno desde su lengua explorando la lengua del otro y creando.

En el patio de la Delegación Centro Histórico sobre un escenario a medio iluminar -y no porque fuera intencional- estos autores contaron su proceso de creación del cuento con el que colaboraron junto con otros nueve escritores en el homenaje a Willam Shakespeare y Miguel de Cervantes con motivo del 400° aniversario de su muerte.

Es decir, Valeria y Marcos, quienes son mexicana y madrileño, respectivamente, y hablan español se les encomendó hacer un cuento inspirado en Shakespeare, mientras que Nell,  inglesa,se encargó de hacer uno basado en Cervantes.

Sentados en unos sillones que simulaban ser una sala de hogar con la luz del sol que apenas se acomodaba en el punto máximo del cielo y atravesando el inmenso tragaluz, los tres explicaron también su acercamiento con el autor que trabajaron; al ser de una lengua diferente a la suya Marco tuvo un poco de problemas.

Cuenta que tuvo varios encuentros fallidos con Shakespeare, pues topaba con un enemigo llamado el idioma inglés, pues no era muy hábil con él, aunado a su poca familiaridad con el teatro. Dejaba lecturas a medias hasta que a sus casi 35 años llegó al mercado una adaptación al español. Pero nunca como el idioma original; Marcos no desistió y volvió a leerlo en ingles aunque un poco tropezado. Así Marcos se convierte en la perseverancia andando y en el vivo ejemplo de que Shakespeare envuelve.

Para leer a Shakespeare ha sido mejor puerta hacerlo a través del teatro directamente”

El acercamiento de Valeria con Shakespeare es un poco más académico. Su primer encuentro no fue consciente, pero sí un poco malo (ríe). En la escuela año con año hizo audiciones para participar en obras de teatro de este grande, pero nunca logró obtener un papel que resaltara. Fue por fin cuando le dieron un papel: el de pared.

La pared es un personaje importante, afirmó ante la incredulidad de los asistentes, que decía unas cuantas líneas, pero se ponía tan nerviosa que su maestra decidió ponerle una caja encima para que nadie notara su risa, sin embargo, la caja temblaba sin más. Años después estudió en la India donde la obligaron a memorizarse las obras de Shakespeare en inglés, cosa que agradeció con inmensidad.

Con un español fluido al principio, pero luego un poco tropezado, Nell con ayuda de la moderadora y traductora Sophie Hughes y de Valeria, contó que conoció al Quijote y a Sancho Panza a los 35 años de edad leyendo la obra de Cervantes en Inglés, personajes que le parecieron una sola persona, pues Don Quijote es el refinado y con clase, mientras que Sancho es el ignorante y nadie puede ser unos solo.

“Para mi Sancho Panza es como una persona sin educación, sin sofisticación, y del otro lado está Don Quijote que tienen las cosas que no tiene Sancho Panza: entonces para mí el ser humano es los dos lados”, comentó.

Debo admitir que como ellos al leer en otros idiomas, antes de que comenzara la conversación me sentí ante Nell con miedo, pues lo primero que dijo Sophie es que iba a traducir lo que la escritura comentara, pero me entró un alivio cuando comenzó a hablar en español diciendo que no nos preocupáramos porque iba a hablar en español ¡Fiuuuu! Pero por un instante los comprendí.

Para mi Sancho Panza es como una persona sin educación, sin sofisticación, y del otro lado está Don Quijote que tienen las cosas que no tiene Sancho Panza: entonces para mí el ser humano es los dos lados”

Y hablando de traducciones –una discusión que nunca terminará- Marcos no puso ningún “pero”, pero lo que sí comentó fue que no entendía cómo es que intentan traducir a Cervantes del español antiguo al moderno, cuando el español de de Cervantes es muy claro, mientras que Valeria dijo que no tuvo ningún problema en leer a Shakespeare en el inglés de su época.

No obstante, todos coincidieron en que el Quijote es carnavalesco y divertido, mientras que las obras de Shakespeare no son textos para leer, sino que se disfrutan actuando; son obra de teatro que se deben interpretar, es por ello que muchos ven las obras de Shakespeare como algo “pesado”.

“Para leer a Shakespeare ha sido mejor puerta hacerlo a través del teatro directamente, dotar de obras de teatro aun si eres la pared, es un primer enfrentamiento en done el texto debe de ser entendido y gozado”, dijo Valeria.

Cada uno en su momento, leyó un fragmento de sus cuentos y aunque el de Nell no lo comprendía a la perfección debido a mi más grande debilidad (el inglés) lograba entenderlo por sus dotes teatrales.

Me resultó curiosa una pregunta del público: ¿Cómo adquirir el amor por la lectura?; a lo que Valeria contestó: “solo leyendo”.

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