El rock en la sangre

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Jacobo Celnik creció en una casa llena de música con un abuelo librero y padres melómanos. Su primer contacto con el rock fue a través de un disco de los Rolling Stones a los 11 años que emanaba sonidos mágicos desde el acetato, sin embargo, sus primeros amores musicales fueron guapos como Queen y Pink Floyd en la adolescencia, un poco fuera de tiempo su tiempo porque debería de estar escuchando Nirvana, Perl Jam o Guns and Roses

Pero “Satisfacción, conversaciones con el rock” nació de su pasión por el rock británico y al comenzar sus entrevistas se dio cuenta que había una línea del tiempo de casi 50 años de historia de rock entre los músicos de esta vertiente, aunque esto no lo tenía claro al iniciar el libro.

Durante el Hay Festival, En un clásico Museo de la Ciudad, desentrañó su obra, sus experiencias personales en torno a sus pasiones (el rock y el periodismo) y puntos de vista. Mariana H., la ahora entrevistadora, resaltó del libro los personajes que incluye y que no necesariamente son el icono de una banda o del género, pero que cuentan cosas muy interesantes.

“Hay personajes que no necesariamente son mediáticos pero tienen historias fascinantes. No hay malos personajes, tal vez hay malos entrevistadores. El entrevistador debe de saber leer el momento, las circunstancias y tenerlos bien mapeados, saber cuáles son sus fortalezas y puntos débiles y lograr sacar la esencia más profunda de ellos y hacer la diferencia con contenidos que no sean recurrentes. Cada personaje es un mundo aparte es particular y yo creo que lo importante es encontrar estos componentes que hagan la diferencia sobre todo al lector”, dijo al respecto Jacobo.

No hay malos personajes, tal vez hay malos entrevistadores”

Pero Jacobo admitió que no todas las entrevista salen bien y de eso también se aprende y para llegar a un entrevistado debes de saber del arte de cazar estrellas aunque haya estrategias mercadológicas que te hagan acercarte a los artistas. Tan solo en “Satisfaction, conversaciones con el rock”, el 80 por ciento de las 30 entrevistas fueron gestión propia y curiosidad del autor, hilando contactos para llegar a cada uno de ellos. Todas las entrevistas tienen una historia, pero otras fueron más luchadas y más difíciles de lograr porque muchas veces uno compite por ellas.

A Jacobo le salió lo sentimental: “No es lo mismo tener 80 gigas en tu computadora que tener 5 mil discos, no sólo por la parte económica, sino por el valor del objeto, la conexión emocional y romántica que genera”. Y es que hay una una manera diferentes de apropiar la memoria con el objeto físico. Es por ello que hay un renacer y un revivir del consumo de vinilos, incluso del cassette.

No es lo mismo tener 80 gigas en tu computadora que tener 5 mil discos”

El amante del rock contó que tuvo la oportunidad de ir a nuestro famoso Mercado Escobedo, quedando fascinado porque tenían no solamente vio en los puestos cassettes de Juan Gabriel sino se Chicago y Pink Floyd.

Poco a poco abrió más su corazón y lamentó la muerte de David Bowie, la cual fue un “mazazo” en la cabeza, pues la pérdida de músicos como Bowie o Luis Alberto Spinetta es como la pérdida de un amigo porque son personas con las cuales has pasado horas y horas, sabes su vida y has visto sus vídeos, leído sus libros, visto sus películas. Uno tiende a creer que son personajes que van a estar toda la vida con nosotros y aunque la música queda pero uno quiere que esos artistas sigan produciendo y si hay una conexión emocional y de admiración pega más duro.

“¡David Bowie es inmortal no se puede morir, él no!… Cuando asimile la asunto fue muy duro, recuerdo que lo primero que hice fue poner Heros muy fuerte; llore y tarde bastante en asimilar la noticia”, confesó.

Éste año particularmente no se ha portado muy bien con las leyendas -dijo- a los mexicanos les tocó de primera mano vivir una pérdida tan dolorosa y fuerte como la de Juan y Gabriel que era un gigante inmenso no hay adjetivo para describir su legado; así lo describió, no podía faltar el reconocimiento de “Juanga”, hasta entre los rockeros se reconoce.

Hoy todo el mundo copia, hay una falta de originalidad impresionante”

Por último aconsejó: El reto para quien quiere tener una banda hoy en día es ser diferente y

para ser diferente se debe aprender a tomar eso que inspira motiva y gusta, pero no copiarlo.

“Hoy todo el mundo copia, hay una falta de originalidad impresionante”.

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