El teatro es contacto: Ruy Nieves

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En el número 134 del Andador 5 de Mayo, en el Centro Histórico, está instalado Teatrópolis, ahí nos recibió Ruy Nieves Villaseñor, un hombre de 39 años quien, vestido con pantalones naranjas y suéter gris, nos habló de su experiencia en las artes escénicas en Querétaro.

Nos explicó que su vida en el teatro comenzó a corta edad, cuando vio a sus padres sumergidos en el mundo de las artes escénicas; su papá, Salvador Nieves, fue actor y director general de los Cómicos de la Legua de la Universidad Autónoma de Querétaro, y aunque a su mamá no la vio interpretando, sí la vio haciendo vestuario y dedicándose a la producción.

Con el paso de los años conoció el Cervantino, la Muestra Nacional de Teatro y la Muestra Universitaria, entre otras expresiones artísticas, pero fue el montaje de “Fuente Ovejuna” lo que hizo que decidiera que él quería ser actor.

En la década de los 90 comenzó a trabajar en los Cómicos de la Legua y estudió en el Centro de Educación Artística (CEDART) “Ignacio Mariano de las Casas”, lo que le sirvió para definir completamente su camino en la vida; poco después se mudó a la Ciudad de México, donde ingresó a la Escuela Nacional de Arte Teatral.

Tras 7 años en la Ciudad de México, Ruy volvió a Querétaro, el lugar en el que él sabía que tenía que hacer teatro.

“Este es el lugar donde siempre quise hacer teatro, y estuve haciendo teatro en la Ciudad de México, que debo reconocer que en la Ciudad de México hay muchísimo teatro, hay muchas oportunidades pero, al menos a mí siempre me quedó claro que una de las cosas que uno tiene que hacer con el teatro es abrir espacios, abrir nuevas fuentes de oportunidades y generar nuevos públicos y espectadores, que se sigan acercando pues a esta actividad artística”.

FOTO: ALONSO SAN JUAN

 · DE VUELTA EN QUERÉTARO ·

Lo primero que hizo fue buscar a la gente del estado que sabía que estaban haciendo teatro en la ciudad, entre ellos Gustavo Silva, actor y maestro del CEDART, a las personas de los Cómicos de la Legua y a excompañeros de escuela, ellos lo ayudaron a conectarse y comenzó a dar algunos cursos para jóvenes y estudiantes de preparatoria.

Esto hizo que con el tiempo se creara una pequeña agrupación estudiantil, con la que montó algunos espectáculos y llegó a la Casa de la Cultura Ignacio Mena, donde armaron un espacio que fue conocido como La Caverna, y aunque ya no existe, fue uno de los foros escénicos alternativos más importantes de Querétaro para las agrupaciones de teatro.

· LA OTRA BANDA ·

En 2006, el tío de Ruy, Guadalupe Nieves, junto con una asociación civil, inauguró un espacio en el Tepetate, en la Colonia Linda Vista, al que nombró “La Otra Banda”; en este foro les dio la oportunidad al grupo de actores de trabajar y hacer teatro en los barrios, una labor que después los llevó también a los municipios.

“Fue hacer un poquito esta labor que, en cierta forma, aprendí a hacer en Los Cómicos de la Legua y que realmente ya no hacen desde hace mucho tiempo, pero que creo que es una de las partes importantes y primordiales del teatro, acercarse a la gente y llevar el teatro a las personas que muchas veces o no tienen acceso, o ignoran que existe o por algunas cuestiones no les alcanza a llegar”.

La Otra Banda es un espacio que hace años era conocido como La Chapala, una cantina muy famosa en la zona que era conocida por las fiestas y las prostitutas.

“Cuando se llegó a La Chapala todavía estaba el menú de bebidas en la pared, había un ataúd ahí puesto; en alguna ocasión una persona llegó y dijo ‘¿esto era La Chapala?  Aquí mataron a mi abuelo’. Otra persona nos llegó a decir que conocía a la Coronela, hay gente que ha llegado preguntando por la Coronela. Hay gente que ha llegado diciendo que había trabajado en La Chapala, hombres y mujeres, gente que se asomaba al principio del espacio y decían ‘hay que volver a sacar otra vez a los maridos de aquí’, porque pensaban que íbamos a reabrir la cantina y después se dieron cuenta de que era un espacio cultural”.

Y aunque la zona no es conocida por su seguridad, por experiencia, Ruy y los involucrados en el espacio se dieron cuenta de que la gente de la zona, al reconocer el lugar como un lugar de cultura y sano entretenimiento, agradecen el esfuerzo y protegen el lugar. En una ocasión, nos relató, era de noche y salieron a cenar, en el lugar se quedaron dos personas y un grupo de jóvenes entraron y comenzaron a tomar cosas, hasta que personas del barrio se dieron cuenta y los obligaron a dejar todo e irse.

“El trabajo que se hace en La Otra Banda es un trabajo completamente comunitario. El espacio tiene ciertas condiciones, pero también tiene muchas limitantes, entre las limitantes, desgraciadamente, está la posibilidad de hacer un teatro más abierto a toda la comunidad”.

Debido a la zona, dar funciones en la noche es imposible, por lo que los días que hay tianguis se abren las puertas del espacio para que la gente que va pasando por el lugar entre y disfrute del teatro.

La necesidad de tener un espacio más grande, en el que pudieran dar funciones por las tardes y temporadas más largas, fue lo que dio lugar al nacimiento de Teatrópolis.

Foto: Especial

· TEATRÓPOLIS ·

En 2013 Ruy y su grupo buscó a la dueña de una casa del Andador 5 de Mayo, tras acordar con ella el pago de una renta, se abrieron las puertas de Teatrópolis como un espacio cultural.

Al principio el lugar fue nombrado “Centro Cultural Salvador Nieves”, como homenaje al padre de Ruy”, en el que daban funciones y algunos talleres, pero tras un año y medio fue necesario cambiar el nombre, ya que la gente lo confundía con una Casa de la Cultura.

“Nos damos cuenta de que la gente reacciona de una manera curiosa, al escuchar que es espacio cultural, centro cultural, lo confunde con la Casa de la Cultura y entonces dábamos talleres y cosas por el estilo y había comentarios de pronto decir: ‘Oye, pero es que en la Casa de la Cultura cobran tanto’, sí, pero en la Casa de la Cultura no paga la renta que tenemos que pagar nosotros”.

El nombre Teatrópolis se le dio para que la gente supiera inmediatamente a qué iba al espacio y que no se confundiera.

En este lugar también se unieron a otra agrupación, Teatro Sensorial, con la intención de poder mantener el espacio; sin embargo, tras algún tiempo de trabajo y debido a la diferencia de objetivos -Teatro Sensorial busca lo comercial, mientras que Teatro Contacto  tiene una visión completamente artística-, deciden separarse.

Foto: Especial

· TEATRO CONTACTO ·

Como grupo de teatro, tienen poco más de un año como Teatro Contacto, tras la necesidad de identificarse y separarse de los espacios en los que trabajaban, pues mucha gente los llamaba “La Otra Banda” o “Teatro Sensorial”, por lo que decidieron definir quiénes eran.

“La realidad es que este espacio es un espacio íntimo, es un espacio pequeño donde tenemos mucho contacto con el público; a veces hacemos obras donde hay que moverse a través de la casa, pero aunque no haya que moverse a través de la casa, esta cercanía y este intimidad genera un contacto muy fuerte, y de ahí viene el nombre de Teatro Contacto”.

A diferencia de un teatro a la italiana, aquí los actores ven al público directamente a los ojos, lo involucran en la escena y hacen que sea parte de los hechos, lo que hace que al salir de función la gente comente que sintió las emociones del personaje, y no solo fue testigo de ellas.

“Nosotros no estamos buscando hacer reír al público nada más porque sí, hay obras donde el público se ríe, hay obras donde el público va a sentir otras cosas, donde va a ponerse nervioso por lo que está pasando, va a vivir la situación del personaje, es decir, es otro tipo de contacto y es una búsqueda por recuperar la parte humana que cada día se nos va más de las manos a partir de las redes sociales, a partir de la banalización, a partir de la frivolidad, del amarillísmo de los medios y de todas estas cosas, pues se ha perdido mucho como ese contacto humano y que es algo que teatro y el arte en general ofrece”.

Teatro Contacto ya tiene definido el concepto con el que quieren llegar a los queretanos, que involucra el contacto humano, la calidez de las emociones y las historias que hacen reflexionar la condición como seres humanos y sociales, además de confiar en la inteligencia del espectador.

“El público hoy en día está buscando más alternativas, hay mucho público que gracias a las redes sociales y a la frivolidad de los medios ya se cansó y quiere buscar otras alternativas, quiere ver algo diferente y quiere que lo traten de manera inteligente, y es lo que tenemos como objetivo”.

Los espectáculos de Teatrópolis son de corte gratuito, en los que se permite una donación si los espectadores quieren ayudar a mantener el espacio, aunque no es obligatorio.

· LA CULTURA EN QUERÉTARO ·

“Hay un fenómeno chistoso en la ciudad de Querétaro. Todo mundo habla de Querétaro como una gran ciudad cultural, todo mundo presume a Querétaro como una ciudad cultural, pero nadie asiste a los eventos culturales”.

Ruy explica este fenómeno como un cliché, porque se presume de algo que realmente no se aprecia o al que no se asiste y, recalca, es válido decir que no le gusta a alguien la cultura.

“No es ni ignorante la persona, ni él es problema de México ni nada de esas cosas, a final de cuentas, creo que una virtud de nuestro mundo moderno es la individualidad y que como individuos podemos escoger, y si no queremos ir a los eventos culturales no tenemos que hacerlos, pero lo que se me hace muy curioso es presumir de que somos una ciudad cultural y no ser parte de la vida cultural de la ciudad”.

Ruy asegura que sí somos una ciudad cultural como Barcelona o Londres, pero aquí no se tiene la misma participación, empezando por el montaje de teatro nacional, como lo hacen ellos, que presentan obras de sus héroes nacionales en las escuelas: Cervantes en España, Shakespeare en Inglaterra y Arthur Miller en Estados Unidos.

“No es que nos tengamos que comprar con ellos, pero nos comparamos mucho con ellos, es que queremos ser una ciudad como Londres para que tengamos la vialidad y la cultura de movilidad, pues sí, pero la cultura que tienen ellos es diferente; en ese sentido no se trata nada más de copiar el sistema, habría que cambiar nuestra forma de pensar en algunas cosas, sin volvernos ingleses, sin dejar de ser mexicanos, pero si tendríamos que tener más conciencia”.

Sobre el apoyo de las instituciones de gobierno, explica que las fallas están en la promoción de la cultura, pues no basta únicamente con tener un espacio como el Asomarte, en el que se enlistan los espectáculos del mes, para lo que los interesados deben buscar a quienes lo hacen y pedir que los pongan, lo que hace que los creadores hagan el trabajo de las autoridades, las cuales no salen a buscar qué se hace artísticamente en la ciudad, qué hay y quiénes se presentan, por lo que no pueden hablar de los espectáculos, invitar a la gente y conseguir que asistan.

· LA FUNCIÓN DEL TEATRO ·

“Yo lo veo desde un punto de vista de comunicación y de contacto humano, el teatro da contacto humano, da comunicación, permite. Como decía Adam Guevara, que hagamos la revolución y podamos medir antes sus consecuencias sin tener que dar un solo disparo”.


Adoptada por Querétaro desde los 3 años. Amante del cine, los libros, la música, el teatro, la tecnología, la comida, los supehéroes y mucho más. Curiosa por naturaleza y visualmente débil con tristeza.

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